MILEILANDIA: parte I
El proyecto de la dependencia: anunciaron una reforma a la Carta Orgánica del BCRA ¿a qué apunta el gobierno?
Por Néstor Forero
El proyecto de consolidar la dependencia sigue firme y a pasos agigantados, enmascarado tras la figura de Milei. El último jueves por la noche utilizó la cadena nacional para anunciar una reforma a la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina, dando comienzo asi a su campaña para la reelección.
El borrador del proyecto se basa en 5 puntos o ejes, a saber:
1) preservar el valor de la moneda;
2) prohibir el financiamiento al Tesoro;
3) eliminar las letras intransferibles emitidas por el gobierno para ser colocadas en el banco;
4) dar estabilidad a las autoridades;
5) limitar las ganancias del banco depositándolas en una cuenta y que las mismas no queden a disposición del gobierno.
Ante la enunciación del proyecto debemos esperar la “letra chica” para emitir una opinión, pero, nos surgen estas consideraciones previas;
“Preservar el valor de la moneda”.
Cuando la tasa de interés que paga el país (en promedio un 7%) es muy superior al crecimiento del PBI, aún de los sectores más favorecidos, inexorablemente lleva a una pérdida del valor de los activos con relación a la deuda. Si la moneda refleja el potencial de los activos del país, su valor disminuye ante la deuda y sus intereses. Y con un endeudamiento creciente, nada se hace para preservar su valor, sino que se hace más barato la compra desde el exterior de los principales activos del país (la recesión disminuye también el valor de los activos).
La moneda se preserva con mayor producción y trabajo para todos no con especulación financiera.
“Dar estabilidad a las autoridades”.
Pasarán los presidentes, atados de manos por la relación de poder pero los presidentes del Banco Central quedarán. En una especie de monarquía delegada, al estilo del Perú, donde las crisis políticas se llevan a los efímeros presidentes de la república pero el presidente del banco central sigue firme en su puesto con el correr de los años. Una especie de monarca delegado del poder financiero.
Entonces, la inestabilidad política cesará cuando el país sea atendido por sus propios dueños. Por las dudas se dejan plantadas diversas bombas, por si otra fuerza política acceda a la administración. Es el caso del BONAR 29 con vencimiento el 31 de enero por 2.000 millones de dólares con cláusula dual de actualización. O se ajusta por inflación o se ajusta por dólar tipo de cambio oficial. Así, si el nuevo gobierno queda sometido a una corrida de precios o si devalúa, las ganancias de los usureros están a resguardo, inmunes de la voluntad y el devenir popular.
Mientras tanto se van desplegando el instrumental jurídico de nuestra dependencia.
El error es tratar cada proyecto individualmente en vez de considerarlos como parte integrante del instrumental del vasallaje. Ellos son:
Ley de tierras: que promueve la extranjerización de la tierra. Actualmente hay 13 millones de hectáreas en manos extranjeras, un país dentro de nuestro país. La ley promueve que sin impedimentos los extranjeros compren la tierra, con el peligro latente, que algún futuro propietario declare su región como autónoma, por ejemplo donde se hayan yacimientos o pozos petroleros, logre entonces inmediato reconocimiento internacional y se envíen tropas extranjeras para garantizar su autonomía. Produciéndose una verdadera balcanización, como la padecía por la hermana República de Colombia con la separación de Panamá, a causa de la construcción del canal que da paso a los océanos Atlántico y Pacífico, paso estratégico internacional.
Balcanización: a razón de lo expuesto más arriba, la Patagonia y la cordillera de Los Andes están en la mira y los objetivos expansionistas de ingleses, norteamericanos e israelíes. La cooptación del poder judicial forma parte de esta maniobra.
Súper Rigi: no sólo da estabilidad a los grandes proyectos de inversión, sino que las libera de ingresar los fondos de las exportaciones, por lo que se produce o contiene nuestros recursos no deja rédito alguno para el país y los libera de impuestos que los demás mortales debemos pagar para el mantenimiento de nuestro estado y la carga de la deuda.
Ley de sociedades: la nueva ley permitirá dar personería societaria a algoritmos, sin ninguna presencia física ni domiciliaria, es la negación de la jurisdicción societaria. La reglamentación legislativa será un cascarón hueco y sin posibilidad de penalizar si su accionar es ilícito.
Inocencia fiscal: podemos sinterizarla como el dictado de la impunidad para los evasores y los corruptos.
Todo este andamiaje sancionado o dispuesto a sanción constituye el protocolo jurídico de nuestra dependencia. ¿Y la oposición? Resulta impotente o incapaz ante la imposición de estas reglas. Es hora de que el pueblo reclame en los domicilios particulares a aquellos que cobran enormes sueldos por ser sus representantes.
