COMO HIZO PERÓN PARA LLEVAR LA DEUDA EXTERNA A CERO III

Por Néstor Forero
Contador Público Nacional, historiador, escritor, profesor universitario y miembro de la auditoría judicial de la Deuda Externa Argentina.
“las crisis son un mal moderno, nacidas y coetáneas del crédito (pág. 26)…Sólo irónicamente se puede dar a la “deuda” el nombre de “riqueza” y “dinero” pues es en realidad, la “deuda” es “pobreza”, y el que no tiene más que deudas es un hombre de pobreza absoluta (pág. 33) y “el crédito, es decir, el dinero ajeno es un instrumento que para una fortuna que gana hace perder tres (pág.40)”
Estudios Económicos – Juan Bautista Alberdi
“En virtud de las medidas de gobierno adoptadas, se encuentra próximo el momento en que por primera vez el país no deberá al extranjero ni un solo centavo, con lo cual se cumplirá la afirmación hecha reiteradamente en el sentido de que la República logrará la aspiración nacional de ser económicamente libre y políticamente soberana”
(Juan Perón – 1946)
Como vimos en la primera parte de este informe, la cancelación de la deuda externa era el primer objetivo de Perón. Desde 1824, inició del endeudamiento externo con el empréstito de la Baring Brothers y que se cancelaría 80 años después, la Argentina estaría sometida por la deuda y los grandes escándalos financieros. Para parar esa sangría, Perón se proponía saldar la deuda externa con los centros de poder, especialmente con Inglaterra, que imponía presidentes y ministros entre sus más caracterizados empleados.
La última operación financiera importante fue el Pacto Roca Runciman de 1933 que convino un empréstito para el pago se los intereses de la deuda con países del Reino Unido, y las remesas de utilidades de las empresas británicas, atrasadas por la crisis mundial de 1929. En total fueron 13 millones de libras esterlinas, con vencimiento final en 1952. Un endeudamiento innecesario porque no preexistió una obligación financiera pública sino que el sector privado quería regularizar la situación con sus casas matrices y mejorar sus hojas de balance.
Además el Pacto Roca Runciman en su anexo II contemplaba la instauración del Banco Central mixto, cuya primera medida fue devaluar la moneda para permitir el salvataje de los deudores del sistema.
Para cumplir con su aspiración de independencia económica y soberanía política, Perón colocó como su primer objetivo cancelar la deuda externa argentina. Y para ello, planificó las etapas en pos de su consecución.

A partir del 4 de junio de 1946, fecha de asunción a la primera magistratura de Juan Domingo Perón, (previamente se nacionalizó la banca, los depósitos y el comercio exterior), se implementó la siguiente etapa: el rescate de deuda.
- Para ello sancionó el Dto. 3.554 / 1946 para la utilización de reservas excedentes e improductivas, y el Dto. 4.055/ 1946 para el rescate – conversión mediante fondos previsionales, y además el,
- Bono de Crédito Argentino interno 3% / 1946.
Por el primer decreto 3554 del 15 de julio de 1946, poco más de un mes de gobierno, se utilizó la autorización conferida por el artículo 83 de la ley complementaria del presupuesto para utilizar los fondos ociosos de las reservas para cancelar deuda en dólares y francos suizos.
Por el segundo decreto, el 4055/46 se canjeó deuda por otra de menor costo financiero y con una sustancial diferencia, los primeros eran acreedores externos, los segundos eran acreedores locales, es decir, se cambió deuda externa por deuda interna pagadera en pesos. En lugar de remitirse al exterior las divisas en moneda extranjera, los pagos se efectuaban en el país en moneda nacional.
Pero para el Estado la situación era mejor, ya no necesitaba remitir divisas y que fue causa en el pasado de la instauración del control de cambios, sino que además se producía un ahorro en las cuentas fiscales por la menor tasa de interés que se abonaba.
En una interpelación en la Cámara de Diputados de la Nación al ministro de Hacienda Ramón Cereijo, este declaró que el monto canjeable en el segundo semestre de 1946 era de 561 millones de pesos de la época..
Ese ahorro repercutía en las cuentas financieras del Estado y liberaba de garantías por demás onerosas para el país.
También se llamó al rescate los bonos previsionales al 4% y se los canjeó por otros al 3%.
Para garantizar el pago de los nuevos bonos se utilizó los fondos ociosos de materia previsional, el Estado fondeaba los aportes previsionales y entregaba a las cajas previsionales un bono, en definitiva era una deuda intra estado.
Pero esta deuda intra estado estaba cubierta por los créditos externos por la actividad comercial del Instituto Argentino para el Intercambio (IAPI). La venta a crédito de nuestros productos exportables permitía cubrir los servicios de la deuda previsional.
La deuda rescatada fue la siguiente:
| Empréstito | Monto en m$n | Intereses anuales en m$n |
| Letras 1933 | 16.259.961 | 6.622.410 |
| Conversión 1931 | 68.879.258 | 4.583.411 |
| Conversión 1937 | 204.435.179 | 12.859.722 |
| Conversión 1937 | 102.995.772 | 6.430.873 |
| Reajuste | 8.458.500 | 1.156.930 |
| Externo 1938 | 35.326.080 | 13.009.322 |
| Externo garantizado | 19.954.955 | 1.623.467 |
| Letras garantizadas | 3.784.519 | 1.035.321 |
| Francos suizos 1933 | 47.301.795 | 7.099.682 |
Totales 507.396.019 54.421.136
La deuda se cancelaría totalmente en 1952 con el pago de las últimas cuotas del Pacto Roca Runciman.
La prudencia fiscal fue una característica del gobierno; sólo en contadas ocasiones, se había logrado superávit fiscales, abrumados por el pago de los intereses de la deuda y la cancelación de las obligaciones externas producto de las importaciones y las remesas al exterior de utilidades de las empresas que operaban, muchas de ellas, en condiciones monopólicas en nuestra economía.

Sólo siete períodos en 135 años de historia financiera habían logrado superávits, muchas veces en condiciones extremas y con gran sufrimiento de la población (recordar, por ejemplo, al presidente Avellaneda declarando que”pagaría con el hambre y la sed del pueblo argentino”)
En cambio, estos superávits se lograban con aumento del poder de compra de los trabajadores, el comportamiento fiscal en el período fue la siguiente:
| Año | Superávit fiscal |
| 1947 | 381.697.736 |
| 1948 | 207.772.186 |
| 1949 | 88.750.703 |
| 1950 | 102.343.698 |
| 1951 | 98.153.521 |
| 1952 | 72.082.651 |
Conjuntamente el saldo de la balanza comercial (es decir exportaciones menos importaciones), entregó saldos positivos casi todos los años, excepto en los años en que sufrimos la peor sequía de la historia.
Estos superávits gemelos (fiscal y comercial) serán el primer efecto producto de la nacionalización de la banca, los depósitos y el comercio exterior y cuyo resultado sería cumplir con el primer objetivo planificado y anunciado seis años antes.
Decía Perón:
«Nuestro crédito, podemos afirmarlo, es fuerte y sano, sólo dos países de gran solvencia nos deben más de 8.000 millones de pesos. El respaldo de oro, en este momento es de 1,44 por cada peso en papel…Tenemos 1.500 toneladas de oro que podrían representar 5.300 millones de pesos pero sólo emitimos 3.700 millones de pesos. Sin embargo, el Gobierno no va a emitir más para defender el valor de la moneda, Si le sumamos las divisas externas el respaldo llega al 151%. Situación que no se conoce en nuestra historia financiera.”
Esto era dado en medio de un plan de reconstrucción nacional y de la mayoritaria participación de los trabajadores en el ingreso nacional.
Queda claro que la economía peronista no tiene semejanza alguna con el emisionismo, el déficit fiscal y mucho menos con el déficit de la balanza comercial, sus instrumentos son otros y su objetivo primordial es la independencia económica.
