COMO HIZO PERÓN PARA LLEVAR LA DEUDA EXTERNA A CERO II

Por Néstor Forero
Contador Público Nacional, historiador, escritor, profesor universitario y miembro de la auditoría judicial de la Deuda Externa Argentina.
Como vimos en la primera parte de este informe, la reforma bancaria fue prioridad para el primer gobierno justicialista, al punto de comenzarla antes del propio gobierno, evitando que los bancos pudieran accionar contra la reforma. Esta toma de los instrumentos de creación de la moneda por parte del gobierno de los trabajadores, permitió orientar el crédito, especialmente a largo plazo, imprescindible para crear una economía basado en la producción y la incorporación tecnológica y financiera que asegurara el sostenimiento de los salarios y su poder de compra por varias décadas, aún cuando el gobierno de los trabajadores fuera desplazado y perseguido.
Pero para la implantación de un modelo productivo que ordenara la sociedad a través del trabajo serían necesarios varios instrumentos adicionales para asegurar los objetivos propuestos. El sector externo, tan mentado en los últimos años con la llamada restricción externa, sería el segundo sector en conocer la revolución justicialista mediante la creación de un instituto que permitiera la adquisición y la administración de las monedas extranjeras adquiridas mediante el comercio exterior.
La falta de dólares que es una cuestión primordial para la economía argentina en el siglo XXI, en el siglo XX tuvo su resolución mediante la nacionalización del comercio exterior, instrumento este sólo reivindicado hoy por sectores de la izquierda nacional y los sectores ortodoxos del peronismo.
Con la nacionalización de la banca y el comercio exterior, el control fiscal con varios períodos de superávits gemelos, es decir, superávit fiscal y comercial, formaron parte indispensable del plan de adquisición y desarrollo de la estructura productiva del país, la participación mayoritaria de los trabajadores en el ingreso nacional y la salud, como la primera trinchera de la defensa nacional. Todo ello enmarcado en el modelo de justicia social.
Para contar con la voluntad popular era necesario empoderar a los trabajadores y para aumentar el poder de compra de éstos, era necesario intervenir en la formación de precios de los productos exportables argentinos, de allí la creación del Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio (IAPI), de esta manera se cortó la igualación de los precios internos (con costos internos muy inferiores) a los precios internacionales. Y a la vez administrar los fondos provenientes del comercio exterior. Era apoderarse de parte de la renta agropecuaria para contar con el respaldo para adquirir la estructura productiva del país, manejar sus saldos de exportación, abrir el comercio a otros países, evitando el monopsonio o la compra monopólica por parte de Gran Bretaña, tomar control de las remesas externas, evitar el contrabando y manejar soberanamente el tipo de cambio.
Decía Keynes al respecto; “El intercambio internacional no es una relación entre iguales, por ello, es necesario ir construyendo el camino de la equidad, mediante la colaboración mutua y el intercambio de información para enfrentar a los piratas del mundo actual” (el insigne economista inglés hablando de la piratería…)

La creación del IAPI
La creación del IAPI no fue un invento argentino tiene como antecedente la “Commodity Credit Corporation” de 1939, en los Estados Unidos de Norteamérica, fundamental para la administración de divisas, créditos y productos exportables del país a punto de ingresar a la segunda guerra mundial y que a la salida de la misma, fortalecidos como primera potencia mundial en un mundo destruido por la guerra.
El IAPI administraría las remesas al exterior y a diferencia de lo actuado por el modelo implementado desde 1976 hasta la fecha, no compraba las divisas a los exportadores mediante de la emisión del dinero para luego esterilizar esa emisión mediante la constitución de deuda.
El IAPI era el legítimo dueño de las divisas operadas por el Banco Central. La operatoria peronista adquiría directamente las divisas por la participación estatal en el comercio exterior evitando las maniobras de contrabando, subfacturación y otras maniobras ligadas a la evasión y elusión fiscal.
El IAPI fue creado por el Decreto Ley 15350 del 28 de mayo de 1946, días antes de la asunción presidencial.
Como puede observarse las fechas de constitución tanto de la nacionalización de la banca y los depósitos como del comercio exterior, eran primordiales y se sucedieron antes de la asunción de Perón; tanta era la premura y la esencialidad de las medidas tomadas que perfilarán la economía peronista y que se diferencian a las premisas actuales que pretenden identificar al peronismo con medidas distribucionistas sin afectar la estructura de poder económico . La economía peronista no es sólo la mayoritaria participación de los trabajadores en el ingreso nacional (ello es su efecto más evidente) sino el cambio estructural que garantice la independencia nacional, la soberanía política y con ello el sostenimiento de la justicia social.
Durante su existencia el IAPI tuvo tres períodos bien definidos que marcaron fuertemente su derrotero:
a) 1946/1948 Etapa de altos precios internacionales
b) 1949/1951 Etapa de transición y la sequía más importante de la historia
c) 1952/1954 Etapa de caída de los precios internacionales
Su incidencia sobre la producción agrícola , basados en lo informado por las Memorias del mismo Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio, y que muestra la significativa importancia en los ciclos de producción,} es la siguiente:
El IAPI compró durante su existencia entre el 83 y el 92% del trigo producido para exportación; entre el 25 y el 86% del maíz, excepto la campaña 49/50 donde se perdió la cosecha producto de la sequía; alrededor del 50% de la cebada, excepto en la campaña 49/50 y 51/52 por la causa antes mencionada, y entre el 40% y el 75% del centeno,
El siguiente cuadro muestra la participación del IAPI en las exportaciones totales agropecuarias:
| AÑO | TOTAL EXPORTADO | EXPORTADO POR I.A.P.I. | PARTICIPACION IAPI EN EXPORTACIONES |
| 1949 | 3.741 | 3.679 | 99% |
| 1950 | 5.427 | 3.822 | 70% |
| 1951 | 6.711 | 4.607 | 69% |
| 1952 | 4.392 | 2.656 | 61% |
| 1953 | 7.189 | 5.056 | 70% |
(En millones de toneladas)
Hasta el año 1949 la incidencia del IAPI sobre el comercio exterior fue hegemónica, luego tras la enorme e histórica sequía que asoló nuestros campos su incidencia descendió, dando lugar a otros actores.
Si analizamos los estados contables presentados por el Instituto nos señala claramente que durante su existencia sus activos se triplicaron. Los créditos otorgados fueron su actividad primordial, es decir, no sólo se actuó en la actividad del comercio exterior, sino que, financió la compra y el abastecimiento de la estructura económica existente y con ello, el desarrollo de la estructura productiva del país.
Los activos se incrementaron desde los 16 millones de pesos iniciales a los 49 millones de pesos en el período 1954, fundamentalmente por los créditos que se incrementaron en 36 millones de pesos, mecanismo utilizado para la compra y pago de la infraestructura básica económica.

Como mencionamos la actividad crediticia del IAPI, el siguiente cuadro nos muestra en millones de pesos el destino de los créditos otorgados, el uso de los fondos para la adquisición de la estructura económica existente que se hallaba en manos extranjeras y que eran una impronta de nuestra situación colonial:
| 1.- ADQUISICION DE BIENES EXISTENTES 1.1 TRANSPORTES Ferrocarriles Flota Fluvial Emp. Aeronaveg 1.2 COMUNICACIONES Teléfonos Radiodifusión 1.3 INDUSTRIAS 1.4 ELEVADORES Y SILOS 1.5 INMUEBLES | 4.075.662 3.124.702 2.797.231 246.866 80.605 672.518 650.624 21.894 189.104 46.060 43.278 |
Y además financió buena parte de la obra realizada por el gobierno justicialista durante los dos períodos inconclusos de la presidencia, el siguiente cuadro nos muestra hacia donde se dirigieron las inversiones de capital nuevo, especialmente la financiación del gasoducto Comodoro Rivadavia – Buenos Aires, las obras públicas diques, carreteras, hospitales, escuelas, viviendas y la industria de la defensa, todos proyectados en los planes quinquenales:
2. INVERSIONES EN BIENES DE CAPITAL NUEVOS 3.248.617
2.1 TRANSPORTES 1.025.668
2.2 SUBVENCIONES 984.880
2.3 OBRAS DE INFRAESTRUCTURA 1.238.069
Gasoducto – Industria de la Defensa – O. Públicas
Entre la compra de la estructura existente $ 4.075.662 millones y la inversión en bienes de capital nuevos $ 3.248.617 millones, Argentina recuperó con el manejo de su comercio exterior y pudo invertir en bienes de capital estratégicos para su desarrollo $ 7.324.279 millones, aplicados para cambiar al modelo de justicia social dentro del proyecto nacional, consensuado con las grandes mayorías.
La renta agraria privilegiada por nuestras tierras, manejadas prudentemente y en pos de un objetivo nacional, no particular, pudo y puede dar a nuestro país un instrumento de capitalización nacional y de manejo de la estructura económica.
Así el manejo de la moneda y el crédito se constituyen en instrumentos esenciales de soberanía, en la próxima entrega veremos como el manejo de los recursos fiscales constituye otro pilar para extinguir la deuda externa, constituir el modelo de justicia social y comenzar a cumplir la verdadera promesa de nuestro himno: oíd el ruido de rotas cadenas, Libertad, libertad, libertad.
